Bueu revive la faceta artística de Jorge Loira


El Centro Social do Mar acoge mañana la presentación de “La tierra del Olpú” del joven buenense fallecido en 1982.

La muerte se llevó de forma prematura el descomunal talento de un joven buenense que a sus 18 años ya había explorado con éxito los territorios de la poesía, la pintura y la escultura. Pero lo que no pudo llevarse ese 25 de agosto de 1982 fue su obra, un legado que su familia está sacando a la luz, primero con la publicación de su antología poética “Tetraedro”, y ahora con “La tierra del Olpú”, un libro que recoge un poemario acompañado de ilustraciones además de imágenes de sus cuadros y esculturas, y que será presentado en un acto mañana en el Centro Social do Mar.

Gonzalo Torrente Ballester fue uno de los primeros en reparar en el talento que se ocultaba en ese estudiante de Psicología que un buen día se le presentó en el que fue el inicio de una breve pero intensa amistad. El genial escritor auguraba “un puesto distinguido” a Jorge Loira dentro de la poesía española pero quizás lo que no se podía imaginar es que el buenense desplegaba sus dotes en otros campos como la pintura o la escultura. Mañana, esa otra faceta de Jorge Loira será descubierta para el público en general en el acto de presentación de “La tierra del Olpú”, un libro que completa y complementa la antología poética “Tetraedro” que fue editada el pasado mes de junio.

“Este libro completa y complementa su obra”, señala María Loira, hermana del artista y una de las principales impulsoras de que el trabajo de Jorge Loira sea conocido. Si “Tetraedro” se centraba únicamente en su labor poética, “La tierra del Olpú” muestra ésta y otras aristas de la creatividad de este hombre. El libro está estructurado en tres partes. En la primera de ellas se incluye una serie de poemas acompañados por láminas e ilustraciones del propio Loira. Hay una segunda en la que se incluyen imágenes de los más de 20 cuadros pintados por él. Y la tercera se centra más en la cuestión escultórica, con fotografías de sus obras, realizadas en barro sin cocer bien sin color o bien con un cromatismo muy vivo. Completan el volumen varios anexos con una revista universitaria en la que participó Jorge Loira y la historia de amistad epistolar que vivió con una joven de México.

La obra poética de Jorge Loira parece íntimamente ligada a la pictórica, apunta su hermana. “La asignación de los poemas con las ilustraciones ya es evidente, pero tenemos la sospecha de que las pinturas están enlazadas con las poesías. Cuadros abstractos, que evocan el estilo de Joan Miró y en el que es el propio lector el que aporta su punto de vista y un significado. “Es un poco un juego que le proponemos, que interprete la parte poética y la parte plástica”.

Salamanca fue la cuna de la mayor parte de las creaciones de Jorge Loira, aunque ya había realizado algunas esculturas y cuadros antes de ir a la Universidad. Sin embargo, fue después de su muerte cuando su familia comprendió la magnitud real de su obra. Su compañero de piso en Salamanca recogió todas sus pertenencias y se presentó en Bueu para entregarle a la madre de Jorge, Josefa Gago, cajas repletas de esculturas, numerosas láminas, poemas con dibujos y cuadros enroscados unos sobre otros. “Fue una sorpresa para mis padres. Mi madre sabía de alguna cosa porque le había regalado algún cuadro, pero no sabía de todo lo que había”, explica María Loira.

Mañana será el momento de compartir toda esa creatividad con el público que se dé cita a partir de las 20 horas en el Centro Social do Mar de Bueu. El acto contará con la presencia de la Coral Polifónica de Bueu, que interpretará una canción inédita musicada por Antonio Cerviño, amigo de la infancia de Jorge, con la letra de un poema suyo.

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